París, remanso de paz, ciudad de la luz, epicentro del amor…

Cuántos de nosotros habíamos oído mil y una historias sobre este ciudad…

Pues por fin en ZapatillasPorElMundo buscamos el hueco para perdernos por sus calles y embriagarnos con su aire bohemio.

París entra por los ojos. Sus avenidas te proponen pasear. Sus terrazas siempre te invitan a sentarte.

Esta es nuestra visión de una ciudad que tardó en formar parte de nuestra lista de deseos, y que ahora pasa por ser una de las ciudades de las que te despides con un “hasta pronto!”.

Tres noches. 
Cuatro días. 
Más de 20 kilómetros -al día- recorridos. 
Buena gastronomía. 
Calles majestuosas. 
Así vivimos nosotros París.

París estaba en esa lista de viajes futuros, de esos que sabes, que un día harás. Sí… sabes que una vez en tu vida, tus pies asturianos irán a la conquista de la capital francesa, pero, .. por uno u otro motivo siempre aparecía ante nosotros opciones mucho más apetecibles.

Sin embargo, llegó un momento en el que este destino ascendió hasta ocupar la posición número uno, y casi sin darme cuenta, me vi a mí misma comprando un billete de avión.

Bueno…esto que cuento de una manera tan rápida, en realidad no fue así de fugaz.

Corría el mes de noviembre, (parezco una de “Las chicas de Oro”, cuando narraba sus aventuras…) más en concreto a finales, cuando en uno de esos momentos en los que me apetece volar, y sólo puedo hacerlo virtualmente, cogí mi móvil con una mano, y con la otra, con el dedo índice me fui directa a la aplicación de Skyscaner, que es mi “agente personal de viajes”… Y digo personal, porque me va enviando mensajitos cuando hay variaciones de precios en aquellos vuelos que yo tengo “bloqueados”.

Si queréis un día os hago un tutorial en youtube de cómo crear esas magníficas alertas que cuando bajan los precios te da un subidón increíble.

Pero ahora al grano….

Estábamos en noviembre, y a sabiendas de que en Enero estaría por tierras catalanas, y que las conexiones desde el Prat son bastante más abundantes que en mi adorada asturias, pensé en la posibilidad de buscar alternativas para una escapada.

Las opciones se centraban en Europa. Roma, Ámsterdam, Venecia, París….En primer vuelo que le diera una alegría a mi bolsillo, sería el candidato oficial de manera inmediata a nueva aventura para ZapatillasPorElMundo.

Y así, un día, en una de esas múltiples vibraciones que hace mi móvil, saltó una alarma que indicaba que “alguna de tus alertas ha bajado su precio”.

Y yo, al galope, volví a extender mi dedo y sin perder ni un minuto empecé a localizar la app.

Dios…eso que ahora cuento en segundos, pueden parecer eternos porque piensas si serás lo suficientemente rápida para lograr que ese precio se mantenga, mientras localizas la tarjeta de crédito para pagar.

Y… Bingo!!! En dos de mis alertas relucían alegres una flecha mirando para abajo (señal inequívoca de que ese precio ha bajado…). Así que después de comprobar que las fechas nos iban bien, no había vuelta atrás.

-“París…próximo destino!” – proclamé a los cuatro vientos en todas mis redes sociales con una foto robada de internét de la dama de hierro (así es conocida la Torre Einfell).

NOTA: pequeño parón para unas recomendaciones. Nosotros teníamos la opción de llegar a los dos aeropuertos (Orly y Charles de Gaulle….), pero indagando un poquito más, descubrimos que desde Orly es mucho más rápido llegar al centro de París y más económico. El vuelo fue unos 15-20 euros más caro, pero después compensábamos en tiempo y dinero utilizando este aeropuerto. Lo digo, para que no os dejéis llevar por esa pequeña cantidad de diferencia…Si vuestro destino final es el centro de Paris, nuestra preferencia es llegar siempre por aquí.

Bien, vale,… ya tenemos vuelo. Ahora comienza la batalla de la búsqueda de alojamiento en París.

Cuando París se cataloga como la ciudad más visitada del mundo, tiene que darte ya pistas de que ante ti tienes un reto importante. Y sí. No os equivocáis. Un poco tuve la misma sensación que cuando viajé a Londres. Relación calidad precio es igual a CARO.

Yo, después de mucho buscar y comparar, a través de Booking localicé este pequeño hotel (Perfect Hotel), cerca del barrio de Montmartre, que está recién restaurado (3 noche/habitación doble con baño privado/desayuno sencillo incluido: 175 €).

En nuestro caso, damos vital importancia a la ubicación, y ese era un barrio que nos interesaba mucho, porque para salir a cenar por la noche cuenta con locales y restaurantes con mucho encanto. Así que dicho y hecho. A golpe de móvil, todo confirmado. Hoy, con una visa y wifi, te haces la vuelta al mundo sin más complicaciones.

Ya me veía a mi misma navegando por el sena, paseando por las inmensas avenidas de esta majestuosa ciudad. Fijaros que no lo tenía como destino preferente, y fue tener el vuelo a mi nombre, y mimetizarme con la ciudad…

No soy mucho de hacer planes, de marcar una ruta, de organizar una agenda. En mi día a día ese es mi trabajo y los protocolos, el briefing, el timming, la escaleta y todos estos palabros malsonantes dejan poco paso a la improvisación. Así que cuando estoy de vacaciones, me hace especialmente feliz no tener programado nada, dejarme fluir. Sí…soy una “hyppie que se suelta la melena y vive a lo loco”…. Y tengo que reconocer, que como nunca me ha ido mal así, sigo practicándolo. Puede que me pierda muchas cosas, pero como no estaban en mi programa, no tengo ese sentimiento de insatisfacción, de objetivo no cumplido. Pero ojo, siempre que me preguntan, les digo…”nunca hagáis lo que hago yo…”.

Como os había adelantado, nuestro viaje partía desde Cataluña, destino en el que nos encontrábamos pasando unos días en familia. Hasta el aeropuerto teníamos unos 90 kms, y para poder tener la posibilidad de ir y venir en coche, porque nuestras conexiones eran a unas horas intempestivas, decidimos ir con nuestro vehículo y dejarlo en un parking vigilado durante los cuatro días.

Otra vez que volvimos a necesitar a nuestro amigo internet para buscar opciones. Después de investigar un poco, descubrimos esta opción como la más económica. El parking se llama AEROPARK y por 4 días pagamos unos 22 euros. Incluye a parte de la guardia y custodia del vehículo, un servicio de taxi que te lleva al aeropuerto y te recoge previa llamada cuando regresas. Así que como podéis comprobar, buen servicio por un precio muy razonable. (ahh… esta compañía también opera en Madrid,….)

Ya teníamos nuestro coche a buen recaudo, así que a las 4:00 de la mañana nos encontrábamos en un aeropuerto sólo para nosotros, con poca actividad. No obstante a las 06:00 salía nuestro vuelo, así que la espera no fue mucha.

como podéis ver, me aburría soberanamente…

Pero vamos a lo realmente importante…tras un vuelo relativamente rápido pero no cómodo, llegamos al aeropuerto de Orly. Era muy temprano, por lo que el día prometía ser intenso. Lo primero que queríamos es acercarnos a nuestro hotel, dejar la maleta y ya perdernos por la ciudad.

Sí… lo sabemos. Cuándo teníamos pensado dormir?. Pues a su correspondiente hora. No se a vosotros, pero a mí la adrenalina que me produce tener ante mí un destino nuevo, hace que se me activen todas las neuronas y me ponga a mil. No hay sueño. No han cansancio. Sólo hay ansia de conocimiento. Por supuesto a las 22 horas estaba en la cama: caí de manera fulminante,…pero ya tenía sobre mí 20 kilómetros de empape de París.

Cómo nos trasladamos del aeropuerto de Orly al centro de París?

Os pongo esta web, que os da un montón de opciones pensando en todos los bolsillos.

En nuestro caso, fuimos dirección al tranvía (está pegado al aeropuerto) y con un billete sencillo de 1.45 € (porque compramos 10 unidades), hicimos el recorrido completo hasta Montmartre, que era donde teníamos reservado nuestro alojamiento.

ejemplo de ticket

Los días previos a un viaje, mi compañero Albert (el hombre mapa), siempre se baja los planos de las zona que vamos a visitar para tener offline los mapas y poder moverte con total libertad como si fueras un lugareño.

Así que sabíamos que a poco más de 500 metros de nuestra parada, tendríamos el Perfect Hotel… sonaba bien, verdad??.

En esta ciudad, los horarios de entrada a la habitación son bastante malos para aquellos que llegamos temprano. En nuestro caso no podíamos entrar en la habitación hasta las 14:00 horas, pero nuestra intención sólo era dejar la maleta y tirarnos a la calle….y así lo hicimos.

Eran las 09:00 y teníamos todo el día para perdernos por esa ciudad, pero antes, había que desayunar, darle energía al cuerpo para lo que se preveía una jornada intensa.

Quién no ha oído que esta es una de las ciudades más caras para el viajero?? Pues nosotros tenemos que decir, que efectivamente el presupuesto es un poco más elevado que otras ciudades, pero también hemos encontrado alternativas muy interesantes. La verdad es que el ritmo de las grandes ciudades hace que el lugareño se adapte a ese frenetismo, y estén todo el día el movimiento. Si esta alternativa te sirve y el take-away es lo tuyo, tu bolsillo se resentirá poco. Fíjate en los precios, porque si la comida o bebida es para “llevártela puesta”, el precio se reduce considerablemente.

No obstante, buscando, encuentras sitios como estos…Se trata de una especie de franquicia CAFÉ PRET, donde pudimos degustar un fantástico café orgánico, por 1,75 euros. Creedme… muuuuuy barato para esta ciudad. Además dispones de comida orgánica toda ella muy apetecible y bebidas energéticas… ahhhh… y wifi gratis!!.

El día comenzaba bien para ZapatillasPorElMundo…sí,… yo soy soy de esas, que se enorgullece cuando no se siente timada!!!!

Lo mío con París fue una conquista en toda regla. Según iba caminando con paso firme, más me iba gustando. Y es que esta ciudad enamora, cautiva, engancha.

Imprescindibles?

1- Dar un largo paseo por el Sena, donde podrás ya empezar a empaparte de la vida Parisina.

por supuesto una de las alternativas, es tomarte algo o incluso cenar en uno de sus barcos….

En los muros que rodean este río, encontrarás un montón de puestos de souvenirs, piezas de arte, librerías….



2- Visitar la Catedral de Nuestra Señora, (aunque dicho en Francés queda más fashion… Notre Dame). Esta catedral de corte católico, es uno de los monumentos más populares de Francia.

Por fuera su belleza es increíble, con ese característica vidriera,..

Pero una vez en el interior (que por cierto, hay que decir que la entrada es gratuita), ya te quedas totalmente prendada de su belleza.

increíble negocio el de las velas… pero eso lo dejo para otro post.

3-  Pasear por los Jardines de Tuileries, que te llevan desde la plaza de la Concordia hasta el Louvre… donde podrás ser partícipe de un punto de encuentro y de actividad social de los locales y por su excelente ubicación, un espacio de relax cuando el buen tiempo acompaña.

la noria a la que subirte y poder fotografiar a vista de pájaro estos jardines

 4- Caminar hasta llegar al Louvre, aunque sea como en nuestro caso, para quedarte en las puertas… 

precio de las entradas 15 euros y 5 euros más si queréis la audioguía.

Y sí…sabemos que con lo que decimos os llevareis las manos a la cabeza. Pero es que teníamos tanta ciudad por ver, y tan poco tiempo, que había que seleccionar un poco y decidimos dejarlo para una futura visita, que la habrá.

5- Visitar el famoso cabaret parisino Mouline Rouge y si tu economía te lo permite, ver una representación. (precios 180 euros con cena incluída)

6 – Perderte por su inmensas avenidas, donde podrás encontrar edificios increíbles y un comercio local muy cuidado.

Y entre los imprescindibles…no pueden faltar los Macarrons…desde 1 a 3,5 euros unidad podrás disfrutar de esta exquisitez.

7 – Tomarte un café en una de sus innumerables terrazas, donde, aunque haga frío, siempre las encontrarás abarrotadas de gente. Pagarás entre 4 y 7 euros, pero son de esas experiencias Parisinas que tienes que tener…

8 – Visitar la Torre Eifeel. Este monumento, que hoy pasa por ser un icono de Francia, hay que decir que inicialmente no fue bien aceptada por la sociedad Parisina, pues la veían como un monstruo de hierro (y razón no les falta, porque metal hay a raudales), pero cuando  en la actualidad la visitan más de siete millones y se dice que es el monumento de pago más visitado del mundo, entenderéis que algo de magia tiene, verdad?
vista nocturna: a las horas en punto, podrás disfrutar de un espectáculo de luces
9-
Navegar por el interior de alguna de las galerías cubiertas que te
topas casi por casualidad y en la que podrás encontrar restaurantes, tiendas, salones de té, galerías de arte…

fachada del restaurante donde degustamos un exquisito menú
Estas
galería acristaladas son una de los espacios más característicos arquitectónicamente
hablando. Caminando por los grandes bulevares, podrás encontrar hasta un total
de 20 galerías. Entre las más famosas están el “Passage Des Panoramas“, el “Passage Brady” (también conocido como Little India por la cantidad de
paquistaníes y restaurantes indios), “La Galerie Vivienne” cerca al Palais Royal, “La Galerie Véro Dodat” (donde están las tiendas mas glamurosas)… y un sinfín de
ellas más.
10- Visitar Montmartre.

Quizá la
magia de esta zona resida por una parte, en que fue cuna de los impresionistas
y la vida bohemia se respira a raudales. Pero levantar la mirada y encontrar la
Basílica del “Sacré Coeur” (Sagrado Corazón), ubicada en lo alto de la colina a
130 metros de altura, es algo que al ojo humano no se le escapa. Nosotros tal y
como os comentaba, nos alojamos en esta zona, porque por la noche se respira un
aire bucólico especial.
11- Disfrutar de
la gastronomía 
en uno de sus
cientos restaurantes y aderezarlo con una copa de vino… y aquí, los puntos suspensivos son para eso,.. para que
vosotros mismos pongáis los comentarios.

Si vuestro presupuesto es ajustado, está la opción de comer en restaurantes libaneses, indios y similares por un precios entre 8-12 euros. Nosotros encontramos menús cerrados, donde por un entrante + primer plato, o, primer plato y postre, pagábamos unos 15 euros e incluía bebida. Como veis la diferencia no es mucha, y pudimos conocer también la oferta gastronómica local (vamos,…que me puse de pato hasta las trancas…). 

Por la noche, el presupuesto sube a 25-35 euros por persona, pero hablamos de ir a la carta y acompañados siempre de una botella de vino pequeña (para dos comensales).

Experiencias quedan muchas por vivir, pero eso lo dejaré para un próximo encuentro con esta ciudad, que seguro que lo habrá. París da para mucho…si tú has estado, qué “imprescindible” crees que me ha faltado??

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