Existen palabras conciliadoras, palabras de consuelo, palabras amables que alientan esos momentos donde falta la respiración, donde la sonrisa no se esboza en tu boca, o incluso donde una pequeña lágrima quiere asomar por tus ojos.
Existen palabras aleccionadoras, que te hacen pensar, que te ayudan a mejorar y que te hacen esforzarte por implementarlas en tus actos.
Existen palabras negativas, malsonantes, con poco tacto, que salen de bocas enfermas y sin ganas de luchar, que sólo se rodean de mierda y no quieren ver más allá del túnel.
Palabras son todas al fin y a al cabo y depende del uso que se le den, de la persona que las diga, del tono con el que las comente, de la intensidad con las que se suelten,… depende de tantos y tantos factores…
Hace tiempo que decidí rodearme en mi vida de me haga bien, que me de tranquilidad, que me llene de buen rollo.
Pero también, que decidí que opinaría sobre aquello que me pregunten.
Lo primero, se riñe muchas veces con lo segundo, porque si me preguntas, o me reúnes en una mesa para hablar, corres el riesgo de que de mi boca salgan palabras que quizá no te gusten, no te llenen o no sea lo que tus oídos quieren oír.
Si me preguntas, te diré la verdad, seas el rey de holanda, un empresario de renombre o uno de mis amigos del alma.
Sí, lo siento, pero ahí no hago distinciones: opino (si mi conocimiento llega al tema del que se está hablando), diciéndote lo que pienso. Así que si tú eres de aquellos que sólo te gusta oír aquello para lo que tus oídos están preparados, no me invites a un café, no me reúnas en una mesa, y sobre todo, no me preguntes: mis palabras pueden ser conciliadoras y de consuelo, pero también resultar negativas y malsonantes si tu oído no está preparado para ello. Pero eso sí… tendrás de mí la respuesta de lo que realmente opino. Mi pregunta es: está preparado para oír mi opinión?.
Por contra diré, que yo siempre recibo con satisfacción, la posibilidad de rodearme de gente que es crítica conmigo, pues de ellos será de los que pueda aprender. Sólo de esos momentos de equivocación, es cuando me doy cuenta de que continúo viva, y eso, para una mente inquieta como la mía, es la esencia de la vida
Buen fin de semana!!!